JAMAS SE BORRARAN ESOS RECUERDOS DE NIÑEZ

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LAS LUCIERNAGAS
Una de las primeras veces que fui a dormir al campo me asusté un poco al ver venir la noche...también estaba lleno de sonidos que escuchaba por primera vez. Mi mamá y su hermana nos cubrieron a mi prima Montse y a mi con unas mantitas de franela muy calentitas y entonces nos sentimos mejor.
De pronto, allá en lo oscuro, empecé a ver unas lucecitas que bailaban de un lado para otro. Unas parecían volar y otras pegaban pequeños saltos. Primero creí que eran las chispas de fuego que salían de la fogata que mantenian viva nuestros papás, luego pensé que tal vez eran unas estrellitas del cielo que estaban apenas aprendiendo a volar. Me levanté y tomé a mi primita de la mano para darnos valor y muy juntas las dos fuimos a ver...y a explorar.
Las lucecitas volaban más rápido mientras caminábamos entre la hierba. Corrimos tras ellas riendo y gritando. Tratamos de atrapar algunas, pero ellas se alejaban volando muy veloces. Los mayores se nos acercaron, y muy rápido atraparon a una de esas estrellas que vuelan… Son luciérnagas nos dijo papá, mientras extendía su mano en la que reposaba, quietecita, una linda lucecita.
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Parecen estrellas yo le contesté.
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Tienes razón, comentó papá "LAS ESTRELLAS SON LUCIERNAGAS QUE APRENDIERON A VOLAR MUY ALTO, HASTA LLEGAR AL CIELO, Y DECIDIERON QUEDARSE A VIVIR ALLÁ".
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Han pasado los años... ya no he vuelto a ver mas.
Donde fueron las luciérnagas?…
Hace ya tiempo, décadas han pasado desde que las luciérnagas aún revoloteaban en las tranquilas noches del estío campiñés para deleite de niños hoy abuelos, y ensoñación de mayores. Pequeños animalitos, luminosos insectos que encienden nuestra bombillita interior de la imaginación y que alegraban los crepúsculos pululando entre cortijos, olivos, encinas y monte bajo hoy desaparecido también…
¿Donde fueron aquellas luciérnagas?, que difícil es ver hoy en día en nuestra querida y maltratada campiña esos fosforescentes puntos de luz verde. No me canso de buscarlas, salgo a pasear en las noches sin luna, me siento en una piedra junto al borde del camino y aguardo paciente mientras la brisa refresca poco a poco la veraniega oscuridad, miro entre la fronda esperando ver su fulgor, pero nada, no están, se han ido… ¿para siempre?.
Quizás algún día nos lo merezcamos y regresen de donde estén, quizás algún día volvamos a sentarnos en las noches de la canícula y mientras conversamos con algún viejo amigo volvamos a quedarnos callados al verlas volar, despertando con su luz al niño que todos llevamos en el corazón, quizás algún día comprenda por qué se marcharon estos diminutos seres, mientras tanto seguiré esperándolas todos los veranos, preguntándome… ¿donde fueron las luciérnagas?.










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Fotos y cositas mias

skpe dijo
Recuerdos de bonitas veladas, agradables charlas de amigos a la luz de la luna...eso me ha traido tu post...gracias y Un Besote.
11 Mayo 2008 | 02:47 AM