Maria y yo fuimos juntas al cole.... Ella venia a jugar a mi casa y yo iba a la suya, Crecimos juntas, nos peleábamos y hacíamos las paces mil veces, reímos i lloramos en multitud de ocasiones y por razones bien distintas, Era mi amiga del alma, mi fiel confidente, fuimos cómplices de mil situaciones y sabedoras de nuestros valores, defectos y pasiones, De entre sus hojas quiero sacar a la luz una especialmente dura porque la vida a veces te da bofetadas inmensas difíciles de superar. A ella le tocó vivirlo, pero estoy segura que muchas personas como ella hizo, han escrito también en sus Diarios amargas versiones que hoy muy bien podrían calcar sus palabras. Es mi homenaje a ella y a todas las personas que se hayan visto en tal situación de impotencia, Dondequiera que estés Maria, sepas que aun de vez en cuando sigo anotando cosas importantes en tu Diario.
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Cuando te fuiste de mi lado no lloré. Ese día me convertí en piedra y me ayudó la rabia que ya llevaba dentro cuando recogí tu diagnóstico: ¡Metástasis! Le tiré al médico las radiografías a la cara porque había estado haciéndote miles de pruebas basándose en lo que había visto en ellas. ¡Y no eran las tuyas! Lo siento. Noches cuidándote con tus manos en mis manos para que no te movieras y tú, chasqueando los dedos ante ese hormigueo incansable que se apoderó de ti, parecías ir al compás del macabro baile al que te conducía la muerte. ¿Será verdad padre que ahí estás tú?
Ella ya no está, Murió joven hace años, pero aún conservo celosamente su atrotinado Diario de Juventud que con todo su cariño me confió antes de fallecer.
- María, perdona ha sido un error.
Esas fueron sus palabras cuando fui a verle extrañada por su llamada acerca de que había algo de lo que hablar. Esa misma mañana tú te habías ido de ese Hospital con la certeza de volver solamente para las revisiones.
Estuve cinco años odiando esas palabras y a ese médico. Odié al mundo entero pero mi cólera se convirtió en cenizas al igual que tú. Quise denunciarle por su negligencia. Gritar ante la prensa incluso, su falta de ética y su estupidez. Para él, “error” no podía ser sólo una palabra. ¡Tenía que ser su castigo también!
Me odié a mí misma por ser la portadora de la noticia. Aguanté todo lo que pude sin romper la esperanza que brillaba en los ojos de tus hijos y tu esposa reunidos a la mesa. Por esas contradicciones que a veces tiene la vida ¡Era Nochebuena!
El día de tu entierro padre, tampoco pude llorar. La frialdad e indiferencia habían entrado en mi corazón y como un cristal golpeado con fiereza se quedó allí fragmentado en miles de pedazos y atrapado en él, mi dolor se congeló. Dos meses después fui sola a aquel lugar y te llevé las flores que a ti tanto te gustaban, flores silvestres con olor de tu campo descuidado a la fuerza por tu ausencia y tampoco pude llorar. Los recuerdos se agolpaban en mi mente, pero sólo los malos, los sórdidos, los peores recuerdos.
Días de espera en el Hospital ante la puerta del quirófano. Un día los médicos eran portadores de noticias negras que contrastaban con el blanco de sus batas. Otros, éstas eran de color verde y nos traían la esperanza.
Tu mirada vacía y vidriosa cuando estabas sentado en aquella butaca que aún hoy conservo. Mi madre me decía que dormías con los ojos abiertos, que era una costumbre tuya pero yo veía a veces en ellos una lágrima brillar que nunca resbalaba por tu cara.
Tus largos días en la cama, tu fuerza que se iba desprendiendo de ti, deslizándose sobre tu cuerpo, haciéndote prisionero del desaliento y esclavo de tu enfermedad.
Yo sufría por ser dura y fría. Sufría por tu obligado abandono. Sentía como si una parte muy importante se hubiese desprendido de mí al marcharte y ese profundo vacío sólo lo podían llenar mi orgullo y mi cansancio. Era como un árbol que comenzaba a perder sus raíces. Imploré a mi indiferencia para que me devolviera las lágrimas que me había robado, quería derramarlas allí para poder recibir tu consuelo. Busqué tu calor y no lo encontré y por fin mi dolor estalló en un grito que ahogó mi furia y lloré.
Ahora todo es diferente padre porque he logrado encontrar el recuerdo de aquella carta que un día me escribiste desde el extranjero donde me dabas consejos sobre mi primer amor y también el de aquellas rosas que me cortabas y me escondías en el coche para que mi madre no te regañara porque le dejabas el jardín sin flores. Aquellas rosas que tú regabas cada día y cuidabas con esmero.
También encontré entre tus cosas una novela olvidada que te escribí de niña. Recuerdo que me dijiste al oído que algún día sería una escritora de talento. ¡Te gustaba tanto leer!
Hacías que me sintiera querida por ti, ni más ni menos de lo que querías a los demás. Para esas cosas siempre fuiste especial. Me dabas tu fuerza y tus mimos. Me animabas y le decías siempre a todo el mundo que tu niña mayor era muy lista. Estaba en tercero de carrera y decías a los demás que ya era médico. Hacías que me sintiera orgullosa y confiada.
Ahora cuando voy a tu casa ya no veo ese huerto descuidado sino lleno de amapolas, de margaritas blancas y amarillas, las mismas que tú en un manojo atado si no había rosas, siempre me entregabas. Me paseo entre tus árboles y cuando llueve, del olor a tierra mojada se desprende y se mezcla también el aroma de aquella colonia tan fuerte que usabas.
También ahora puedo comprender aquel sueño que noche tras noche se repetía. Tu aparecías ante mí, suspendido en el aire alzando tus manos y mirándome fijamente. Yo sentía miedo al principio pero tu mente y la mía, sin palabras se unían y el miedo desaparecía. Viniste a despedirte de mí, padre y tus manos me daban algo para compartir con los demás. Ahora sé que ese algo era tu serenidad y los dulces recuerdos.
Cuando es de noche salgo al patio y miro al cielo y también yo busco al igual que tu nieto, esa estrella que tanto brilla y al igual que hace él, le pido un deseo. Esa estrella tal y como tú le decías parece que hace guiños con el destello intermitente de su luz.
18 comentarios
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Un abrazo, no puedo decir más.
Ele
Creo que has dicho mas que suficiente.
Gracias
ay, Contxi, amiga...se me ha encogido el corazón...
Un abrazo enorme y un besote dese Zaragoza. Guapetona.
Ya se.... estuve dudando en tocar el tema de los errores médicos desde otro punto de vista, pero he decidido publicar la hoja del Diario de mi amiga.
Aun con el tiempo me sigue impactando leerla.
Besitos y que tengas una buena semana.
Luego me paso por tu Blog guapa.
Cata, yo perdí a mi mejor amiga también, y hace tiempo que le quiero dedicar algo desde aquí, quizás el día de su cumpleaños, dentro de 8 días tan solo.
De cáncer también se algo... mi cuñado murió con sólo 29 años de esta terrible enfermedad. Dejó a 5 hermanos compungidos y unos padres que nunca lo superarán, aunque sí han aprendido a vivir sin él. No les queda otro, justo el día 15 de este mes fue cuando falleció. Marzo para mí es un mes malo, lleno de angustias y recuerdos.
Un abrazo Cata.
Arori guapa,
Yo me decidí a publicar sus notas del Diario, por no tocar el tema a fondo de los errores médicos, es un pelin difícil para mi, no tengo demasiada información cercana pero me consta que las hay y por eso quise hacer este homenaje a todas las personas que han padecido con esos errores médicos que comprendo que tenga que haberlos pero que, por desgracia echan muchas vidas bajo tierra y golpean de forma brutal tambien a sus familiares.
Es una profesión ingrata ya lo se, y tambien se que deben de desconectar y mirar a sus pacientes desde el lado frio de la profesión para protegerse ellos, de ahi que eviten el tomar cariño a los pacientes aunque siempre no lo consigeen.
Pero los errores hija...... es que da una impoténcia....
Besitos
Besitos y un fuerte abrazo desde aqui mi casa y mi corazón, es una triste historia, que creo que has sabido trasmitir a nosotros/as tus oyentes.
¡¡¡¡ Para los/as niños/as y los que quedaron aqui.
Besitos, más besitos y un achuchón.
uf...si que es triste...yo pongo el lado legal y pued afrimar que donde mas demandas hay es en el lado medico..son muchsiimos los errores humanos en este ambito...y no es como que tu te equivoques en tu trabajo...de aqui dependen vidas...
Gwenda bonita, nos hemos cruzado estaba en tu Blog.
Gracias por comentar preciosa
Un besito
Pués si Medu, son errores que cuestan vidas humanas.
Tambien he de decir que es un sector en el cual el Gobierno deberia invertir mas y controlar el tema, no es nomal que los médicos nuestros se marchen al extranjero a trabajar por la falta de normas de los hospitales y luego veamos que aqui tienen que traerlos de fuera para cubrir unas plazas que, a la postres siguen mal cubiertas.
Besitos guapa...
Hola Cata:))
Precioso.
Siempre he pensado, y pensaré, que las personas no se mueren del todo mientras haya alguien que las siga recordando. Y que la gente a quien quisimos y que nos quiso tampoco nos dejan tan solos como nos sentimos cuando ellas, físicamente, se van...
Del tema del cáncer, por desgracia y desde hace cerca de 5 años, sé un poquito. Lo creíamos controlado... y volvemos a estar cara a cara con él (ese es el motivo de mi "desaparición" la pasada semana y de que esté menos "visible"). Pero somos fuertes y vamos a poder con él, otra vez.
¿Negligencias médicas? Tengo como deberes, en el mundo analógico, una denuncia ante:
-El Ayuntamiento (Concejalía de Sanidad)
-La CAM (Consejería de Sanidad y Responsables del Area Sanitaria 7 de la Comunidad de Madrid)
-Ministerio de Sanidad (a ver quién se lo queda)
Y Cartas a los medios de comunicación (les encantan según qué historias) contra la (me reservo el término) que nos tocó en suerte como médica de cabecera hace poco más de un año. ¿Razones? Abreviando: vinimos del hospital a que nos hiciera una serie de recetas urgentes (para mi padre) y me respondió que las recetas no son nunca urgentes... así que las comprase en la farmacia y ya me las haría... cuando tuviese tiempo. Y, como inmenso favor, me dieron cita para 48 horas después.
Para unas recetas urgentes.
Que costaban, sólo, 200,-€. Que, por suerte, yo llevo encima las tarjetas del Banco y me puedo permitir... pero que igual en otros casos, un jubilado pensionista a quien han dado de alta un lunes a mediodía, de primeros de mes... puede no tener ese dinero en casa, tener que esperar al día siguiente... ó no poder permitírselo.
Creo que las negligencias (y otros fallos) médicos deben denunciarse SIEMPRE.
Pero con nombres y apellidos de los denunciantes (que en la CAM tenemos la desagradable y reciente experiencia de haber tenido en cuenta denuncias anónimas: el caso "Severo Ochoa").
De nuevo: precioso tu post.
Un beso grande:))
Hola Cata,
Me has dejado con las lagrimas a flor de piel. Es duro cuando pierdes a una persona cercana, pero supongo que tiene que costar mucho más asimilar la perdida cuando esta se podría haber evitado.
Un abrazo muy fuerte
Bruxana,
Como siento el trance en que te encuentras. Desde aqui todo mi apoyo
Como tu pienso que aunque es humano errar, debemos de hacer denuncia en estos casos.
Es una profesión en la cual los pacientes PONEN SU VIDA en las manos de profesionales. Y aqui no valen excusas de urgencias o de desconocimientos que llevan a errores.
Por desgracia el sector de la sanidad en España está aun muy por debajo de nuestras expectativas con todo y que tenemos los mejores médicos del mundo en nuestro Pais, ni de lejos es suficiente.
Recibe mi mas fuerte abrazo amiga,
Una segunda oportunidad.
Cierto, debe de ser impoténcia pura, algo que se podria haber evitado, y al final acaba en catástrofe.
Cada dia hay mas situaciones denunciadas que nos hacen darnos cuenta de que el problema lejos de solucionarse, se agrava por momentos.
Besitos
Ufffff !! Cata dura te vuelven las circunstancias de la vida, pero tengo un amigo que siempre me recuerda que cuando las cosas viene de serie ( las llevas contigo desde que naces ) es muy dificil cambiar un caracter..tu esencia siempre esta contigo, los recuerdos se hacen menos doloroso que no, sentidos, porque sentir, sentimos muchas cosas y cada día...
Recordar con cariño....Un Besote..
Tu lo has dicho Skape, recordar con cariño.
Un besote guapa
Un besazo. Me has conmovido y no puedo decir más. Qué pena, Cata.
Iñakito.
Tu amiga estaría muy orgullosa si supiese lo que sientes por ella. Recordar a alguien con cariño es darle vida de alguna manera.
Un abrazo