MI MUÑECA FAVORITA
Aquí os presento a Sarita. Esta muñeca tiene una bonita historia.

Hace ya muuuuuuchos años, mientras llegaba la hora de que me llamaran a embarque y ya cansada de esperar, pensé en comprar en aquel aeropuerto algún recuerdo del lugar para desacerme de las últimas monedas locales. Me di un paseo por las tiendas donde venden regalos y allí encontré souvenirs a destajo, pero entre todos ellos una muñeca repollo llamó enseguida mi atención.
He de advertiros que soy una gran amante de las peponas y peluches, tengo una gran colección que mantengo en una viga estante a
Bien, a lo que iba. Compré la muñeca y después fui a tomar un tentempié en espera de coger el dichoso avión . Allí sentada observé una nenita que empezó a berrear en la mesa de al lado ya no me acuerdo ni por que motivo y se me ocurrió como seguramente estáis pensando dejarle la pepona para que callara. Se calló, estuvo jugando, pero…… lo clásico, a la hora de marcharme ella no quería devolverme la muñeca y yo avergonzada no sabia que hacer, yo ya había cumplido los 22 años y ella debía de tener como mucho 6 o 7 añitos.
Al final con mucho pesar no tuve mas remedio por no forzar una situación embarazosa que ceder dándole una lánguida i tierna mirada por ultima vez a mi nueva pepona. La madre….. que llevaba un libro comprado en el aeropuerto para leer en el viaje, me lo quiso regalar y como no accedí de ninguna de las maneras, me pidió que le escribiera mi nombre y dirección en la primera página y que cuando llegaran a su país……. ellos iban a EE.UU. y yo a Barcelona, la niña ya se habría olvidado de la muñeca y me la enviaría a casa.
Accedí por compromiso, nos despedimos y me fuí.
Ya en el avión pensaba en lo ridículo de la situación, pues jolines con los niños americanos, me dije, pero pronto olvidé la situación.
Y estaréis pensando…….. si la tienes tú es…… porque la madre cumplió su promesa y me la envió mas tarde no?
Pues no amigos……. esa muñeca me la trajo a Barcelona la misma nenita pero con 19 años de edad
Un día llamaron a mi puerta. Al abrir vi una pareja joven y ella me preguntó si era yo la persona que buscaban y al asentir me preguntó si la reconocía,, por supuesto le dije que no.
Entonces sacó de la bolsa mi pepona y me la mostró. Al reconocer la muñeca que quedé tan helada que si me pinchan no sacan sangre……pasamos toda la tarde de charla y tengo que deciros que hasta hoy……. han venido ya tres veces, la ultima a mi casa en Andorra, vinieron a presentarme a su nenita pues habían decidido pasar de nuevo sus vacaciones en Barcelona y no dudaron en desplazarse al Principado a verme.
Esta es la historia de mi muñeca Sarita, y Sarah se llamaba la nenita del aeropuerto que ahora ya es mamá también.
Espero que os haya gustado. y que os haya entretenido.













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Fotos y cositas mias

cuatropatas dijo
joer! qué historia tan bonita!!!! vaya con la niña americana...te quedarías de piedra cuando apareciera en tu casa. A eso llamo yo tener palabra.
Una historia preciosa, la verdad...
Besotes y feliz mañana
15 Febrero 2008 | 09:22