Diecisiete rosas rojas
llegaron a mediodía.
Venían con el mensaje
que su boca no decía.
.
Yo me puse tan nerviosa
que ni la puerta le abría
a las diecisiete rosas
que en mi cumple me traía.
.
Mi padre estaba muy serio
y mi madre sonreía.
Mis hermanos, cómo jueces:
"Es poco para la niña".
.
Pobre amor... dejó su sueldo
de camarero de día
en las diecisiete rosas
de aquella floristería.